Durante las primeras semanas tras el nacimiento del bebé, mantener limpio a tu pequeño puede parecer la menor de tus preocupaciones. Sin embargo, cada dos o tres días es recomendable darle un baño.
Aprende a dar un baño con esponja a un recién nacido
Los expertos recomiendan bañar a los recién nacidos dos o tres veces por semana, por lo que es importante saber cuál es la mejor manera de bañar al bebé. Antes se aconsejaba mantener el cordón umbilical totalmente seco, pero ahora sabemos que mojarlo no aumenta el riesgo de infección. Tienes varias opciones para bañar a tu bebé, ¡y puede ser divertido explorarlas!
Materiales
Antes de intentar bañar al bebé, asegúrate de tener todos los materiales a mano. Muchos padres optan por comprar una bañera para recién nacidos, pero también puedes bañarte con tu bebé si lo prefieres. Si quieres darle un baño con esponja, puedes usar el accesorio de la bandolera para una bañera de recién nacido o una pila de toallas. También necesitarás jabón suave para bebés, paños y una toalla. Opcionalmente, es posible que quieras una taza para enjuagar y un cepillo o peine.
Aunque bañar a los bebés en el fregadero de la cocina solía ser bastante habitual, los expertos ahora recomiendan evitarlo. Esto se debe a que es casi imposible eliminar las bacterias invisibles relacionadas con los alimentos que se encuentran dentro y alrededor del fregadero, y los productos químicos utilizados para matar esas bacterias pueden no ser los más adecuados para la piel del bebé.
Cómo dar el baño
- En primer lugar, tendrás que decidir si prefieres darle un baño con esponja o un típico baño envuelto.
- Llena la bañera o la palangana con agua tibia. Si tienes un termómetro de agua, ¡échalo directamente dentro!
- A continuación, humedece una toallita y limpia la cara y las orejas del bebé, sin usar jabón. No te olvides de los pliegues de la piel ni de detrás de las orejas, pero asegúrate de no lavar ni dejar que el agua gotee en el conducto auditivo interno del bebé. No se deben usar bastoncillos de algodón ni otros objetos pequeños dentro de los oídos del bebé.
- Pon un poco de jabón en la toallita y lava el cuerpo del bebé.
- A continuación, ¡es hora de lavarle el pelo! Si le estás dando un baño con esponja, envuélvelo en una toalla limpia y suave para que se mantenga caliente antes de empezar con el pelo. Para la mayoría de los bebés, un masaje muy sencillo con la mano o con una toalla bastará para limpiarles el pelo y el cuero cabelludo. Los recién nacidos que vienen con mucho pelo podrían necesitar un lavado más a fondo, sobre lo que puedes leer más aquí.
- Aclara el jabón y seca al bebé, envolviéndolo de nuevo en una toalla. Es probable que la cabeza de tu bebé se enfríe después del baño, especialmente si tiene una melena abundante, por lo que cubrirle la cabeza con una toalla seca es una forma estupenda de evitar que coja frío.
- Algunos recién nacidos vienen al mundo con esa piel suave de leyenda, pero otros son un poco más sensibles, y el baño puede resecar aún más la piel sensible del bebé. Si la piel del bebé está un poco seca, se descama o se agrieta, puedes frotar suavemente una crema hidratante básica para bebés sobre su piel.
- ¡Pónle un pañal y ropa limpios, y vuelve a acurrucarlo!
Consejos y trucos
Asegúrate de no quitarle nunca las manos de encima al bebé mientras lo bañas; después del baño, los bebés están muy resbaladizos. Este es un momento ideal para crear un vínculo con el bebé, así que asegúrate de aprovecharlo como un rato de juego divertido, no solo para asearlo. Pon música, sonríe, hazle caricias y, en general, haz que sea un momento positivo. ¿Tienes un bebé al que parece que le horroriza el baño? Hazlo breve y cambia de estrategia la próxima vez. Recuerda que no es necesario bañar al bebé todos los días, ya que esto puede resecarle la piel.
Revisado por el Equipo de Cuidados de Ovia Health by Labcorp
Fuentes
- AWHONN (2018) Neonatal Skin Care Evidence-based Clinical Practice Guideline 4.ª ed.