Image of germs.

Manteniendo a tu recién nacido a salvo de los gérmenes

Si bien es cierto que la exposición del sistema inmunológico a los gérmenes facilita la lucha contra las enfermedades, el cuerpo de tu bebé no está completamente desarrollado y una exposición que los adultos pueden manejar puede causar problemas en un recién nacido. Tu hijo recibirá toda la exposición a gérmenes que necesita de forma natural, por lo que la mejor manera de mantenerlo sano es limitando los gérmenes en los primeros 3 a 6 meses. Hay muchas maneras de mantenerlo a salvo de los gérmenes – aquí hay algunos consejos.

Lavado de manos y desinfección de manos

La forma más fácil de evitar las enfermedades infantiles es lavarse las manos, y eso vale tanto para ti como para los demás miembros de la familia. Lávense siempre las manos antes de tocar al bebé. También puede ser una buena idea llevar contigo un desinfectante de manos para las salidas cuando otras personas sienten la necesidad de tocar las pequeñas mejillas de tu bebé (y seamos sinceros, ¿quién no lo hará?).

Una alimentación limpia

Tira las sobras, tanto si estás amamantando como si estás alimentando con fórmula, ya que los biberones son un caldo de cultivo para las bacterias. Esteriliza cualquier cosa que entre en la boca del bebé, como chupetes o biberones, antes de usarlos por primera vez y límpialos bien después de usos posteriores. Refrigera la fórmula tan pronto como sea posible para evitar que se eche a perder.

Acerca de las mascotas

Aunque se ha demostrado que la exposición a las mascotas en los primeros años de vida beneficia al bebé y previene las alergias y el asma, la boca de los animales está llena de bacterias que pueden ser perjudiciales. Evita el contacto directo con la lengua o la boca de las mascotas, mantén las cajas de arena en lugares a los que tu bebé no pueda acceder, y lávate las manos después de jugar con ellos.

Toma el control en multitudes

En una salida con tu bebé. puede ser difícil evitar que amigos, familiares e incluso extraños quieran verlo y agarrarlo. Trata de evitar grandes multitudes, ya que las personas son más propensas a estar enfermas. Asimismo, recuerda a los visitantes que se mantengan alejados si están enfermos y si simplemente no quieres que toquen a tu bebé, no tengas miedo de decir: «Mi médico dice que no debe ser tocado». Por otra parte, en lugares donde hay mucha gente como la sala de espera de tu pediatra, puede ser buena idea averiguar si tu doctor acepta a niños no vacunados como pacientes, ya que el sistema inmune de tu bebé todavía es muy inmaduro.

Relájate y mantén la perspectiva

Con un recién nacido puede parecer que cualquier germen puede causar enfermedades, pero trata de relajarte y recuerda que los gérmenes son naturales. A pesar del pequeño tamaño que tiene tu bebé, su cuerpo está construido para combatir la infección. De hecho, es un poco de exposición, en primer lugar, lo que le ayuda al bebé a construir un sistema inmune fuerte que tendrá por el resto de su vida.


Fuentes

  • Judith Labiner-Wolfe, Sara B. Fein, Katherine R. Shealy. “Infant Formula–Handling Education and Safety.” Pediatrics. 122 Suppl 2:S85-90. Web. October 2008.
  • James T.C. Li. “Does childhood exposure to germs help prevent asthma?” Mayo Clinic. Mayo Clinic, April 9 2013. Web.
  • “Germs.” Canadian Public Health Association. Canadian Public Health Association, Web.
  • “Heading Out With Baby.” Healthy Children. American Academy of Pediatrics, June 1 2010. Web.

Related Topics

Find the Ovia app for you!
Get our app at the Apple App Store Get our app at the Apple App Store Get our app at the Google Play Store Get our app at the Google Play Store