article_10980.jpg

Fiebres infantiles para principiantes

Igual que la tuya, la temperatura de tu pequeñín cambia durante diferentes momentos del día, y por diferentes razones. Así que mientras que 98,6 grados F (37 C) se cree que es la temperatura promedio, hay un rango de temperaturas que se consideran perfectamente saludables para tu bebé – entre 97 y 100,3 grados F (36,1-38 C) se considera en general perfectamente seguro. La fiebre es una de las primeras señales de advertencia cuando tu bolita de amor se enferma, y una de las señales que causa más estrés, pero al igual deceptiva – la fiebre alta no siempre significa enfermedades más graves, y las enfermedades aún más graves sólo pueden tener fiebres bastante leves que las acompañan. Eso no significa que las fiebres no sean importantes de vigilar, aunque, de hecho, dependiendo de la edad de tu hijo, hay ciertas temperaturas en las que la fiebre por sí sola es una buena razón para llamar al médico. Incluso cuando las fiebres no son lo suficientemente altas como para ser motivo de preocupación, es importante vigilar los síntomas que las acompañan para comenzar a darse cuenta de la gravedad de la enfermedad.

Qué hacer

Si la fiebre es lo suficientemente baja como para que no sea necesario llamar a tu proveedor de atención médica de inmediato y tu hijo no presenta otros síntomas que son motivo de preocupación, hay formas de luchar con la fiebre en casa. En primer lugar, no arropes a tu bultito ya que esto puede aumentar su temperatura aún más alta. Al igual que cuando tienes fiebre, tu pequeñín debe tomar muchos líquidos para mantenerse hidratado, pero a diferencia de cuando tú estás enferma, esos líquidos no deben ser agua a menos que ya esté bebiendo agua regularmente. Si tu bebé todavía está recibiendo la mayor parte de sus nutrientes de la fórmula o de la leche materna, y especialmente si tiene 6 meses de edad o menos, sus riñones aún están en desarrollo y el agua podría interferir con el equilibrio de electrolitos. Otra manera de refrescar tu bebé un poco es dándole un baño tibio, o un baño de esponja, aunque no frío, ya que el frío podría hacer que tiemble para calentarse y subirle la temperatura nuevamente.

Cuándo obtener ayuda

  • Recién nacidos hasta los 3 meses de edad: Llama al médico inmediatamente si tiene fiebre de 100.4 grados F (38 C) o más. Hasta que los niños tengan 3 meses de edad, sus sistemas inmunológicos aún están en desarrollo y es posible que no puedan mostrar todos los síntomas de una enfermedad grave. Los niños tan pequeños a menudo necesitan pruebas de laboratorio para asegurarse de que no tienen ninguna enfermedad grave.
  • De 3 a 6 meses de edad: Llama a un médico para las fiebres por encima de 100,4 (38 C), pero si fuera de eso, tu hijo está actuando relativamente saludable, está tomando leche materna o fórmula y tiene pañales mojados, es posible que no necesite visitar al médico o al hospital.
  • 6 meses de edad o más: Llama a un médico para las fiebres de 102,2 grados F (39 C) o más.
  • Síntomas para llamar a un médico cuando se acompañan con fiebre: Vómitos, diarrea, dolor de oídos, dolor de cabeza, apatía, si el niño no comienza a sentirse mejor una vez que la fiebre baja, tiene una condición médica seria ya establecida, hinchazón alrededor de la parte blanda en la cabeza o es difícil de despertarlo

¿Qué puede tomar tu pequeñín?

Los medicamentos para reducir la fiebre como el acetaminofeno y el ibuprofeno no hacen que una enfermedad desaparezca y no siempre son necesarios si tu hijo tiene fiebre. De hecho, los estudios han demostrado que en algunos casos, las fiebres pueden ayudar a combatir la infección. Sin embargo, tu pediatra puede recomendar que le dés un antifebril si la fiebre está incomodando a tu peque, agotando su energía o interfiriendo con el sueño o apetito. El acetaminofeno es el único reductor de fiebre aprobado por la FDA para niños de 6 meses de edad o menores, por lo que los productos con acetaminofeno, como el Tylenol, podrían ser recomendados. Sin embargo, los niños menores de 3 meses no deben tomar medicamentos para reducir la fiebre y nunca se les debe dar aspirina.

Los reductores de fiebre a menudo son innecesarios para las fiebres de bajo grado. Si tu bebé está incómodo o infeliz con la fiebre, los antifebriles pueden hacer que se sienta mejor el tiempo suficiente para ayudarle a hidratarse o descansar un poco, lo que ayudará a tu chiquitín luchar contra cualquier enfermedad con la que esté lidiando. La dosis de los antifebriles se mide por el peso, no por la edad, y debe medirse con la taza o cuchara que viene con el medicamento, ya que las cucharas graduadas de la cocina pueden variar de tamaño y dar una dosis inexacta.

Related Topics

Find the Ovia app for you!
Get our app at the Apple App Store Get our app at the Apple App Store Get our app at the Google Play Store Get our app at the Google Play Store