Bañarse con tu niño/a no solo es una forma cómoda de asearse, sino también una experiencia estupenda para estrechar lazos. ¡Podéis disfrutar del contacto piel con piel, del juego y del baño, todo en uno! Es genial divertirse durante el baño, pero tu prioridad número uno siempre debe ser la seguridad. A continuación te ofrecemos algunas reglas y consejos para asegurarte de aprovechar al máximo el baño sin dejar de lado la seguridad.
1. Planifícalo
Bañarse con tu bebé tiene sus pros y sus contras. Puedes preocuparte un poco menos por la temperatura perfecta del agua porque tú mismo estarás en el agua, y es probable que el bebé esté más contento de tener compañía. Sin embargo, ahora el bebé se mueve mucho más y suele retorcerse. ¡Y tú también acabarás mojado y lleno de jabón! No dudes en pedirle a otro adulto que se quede cerca por si necesitas ayuda para sujetar a un niño pequeño resbaladizo mientras le aclaras el champú del pelo.
2. Haz que la bañera sea segura para el bebé
Las bañeras pueden parecer intrínsecamente seguras para los bebés: no son más que grandes cuencos, ¿verdad? Pero es fácil pasar por alto objetos potencialmente peligrosos como maquinillas de afeitar, biberones pesados, velas o adornos afilados como conchas o jabones decorativos. La bañera se vuelve muy resbaladiza, y no querrás que algo se caiga del borde y os haga daño a alguno de los dos. Si tu bañera tiene esquinas afiladas, piensa en colocar una toalla sobre ellas por si alguno de los dos resbala al entrar o salir de la bañera. Asegúrate de que ningún aparato electrónico de cuidado personal esté enchufado o al alcance de la mano. ¡Estar en la bañera te ofrece una perspectiva única que de otra forma podrías perderte! También deberías plantearte comprar una alfombrilla antideslizante para el interior de la bañera o la ducha, a fin de evitar resbalones y caídas.
3. ¡Trae algunos juguetes!
Piensa en esto como una oportunidad para sentar las bases de una buena higiene y crear recuerdos para el resto de la vida del bebé. Quieres que piensen en la hora del baño como un momento divertido, un espacio especial donde pueden jugar con su barco, pato o delfín favorito. Explícale cómo le limpias el cuerpo y el pelo, dejándole ayudar en todo lo que pueda. ¡Una rutina similar cada vez le facilitará mucho hacerlo de forma independiente a medida que crezca! También deberías plantearte comprar una alfombrilla antideslizante para el interior de la bañera o la ducha, a fin de evitar resbalones y caídas.
4. Quédate en el cuarto de baño
Según los Institutos Nacionales de Salud, nunca se debe dejar solos en la bañera a los niños/as menores de 6 años, y tampoco se les debe permitir entrar en el cuarto de baño si hay agua en la bañera. Cuando vacíes la bañera después del baño, asegúrate de que esté completamente vacía antes de salir del cuarto de baño. Además, no dejes que un niño/a cuide de otro durante el baño: asegúrate siempre de que haya un adulto supervisando.
5. Facilita la transición
Puede que te resulte difícil de imaginar, pero algún día tu bebé será mayor, más maduro y tendrá más privacidad. Con el tiempo, querrá empezar a bañarse y ducharse solo, y hay algunas cosas que puedes hacer para facilitar esa transición. Presta atención a las señales de que está adquiriendo más privacidad, como cerrar la puerta cuando va al baño o pedir que le dejen solo al cambiarse de ropa. Hazle saber al bebé que no pasa nada si le gusta bañarse contigo, pero que si algún día no quiere hacerlo, tampoco pasa nada.
Teniendo esto en cuenta, ¡disfruta de la hora del baño con el bebé mientras puedas! Es un momento para que ambos os relajéis, descanséis y estrechéis lazos, así que disfrútalo al máximo… literalmente.
Fuentes
«Seguridad en el baño: niños/as». MedlinePlus. Biblioteca Nacional de Medicina de EE. UU., 20 de octubre de 2024. Web.