Uno de los grandes temas subyacentes en casi cualquier consejo sobre fertilidad es que tienes muchas más posibilidades de embarazarte si, en general, gozas de la mejor salud física posible. Por eso se recomienda reducir el consumo de tabaco, alcohol y cafeína, y por eso es tan importante realizar una cantidad moderada, pero no excesiva, de ejercicio.
Cómo puede afectar la hidratación a la fertilidad
Nuestra salud general es fundamental para la fertilidad. Contar con una base de salud sólida marca una gran diferencia cuando intentas embarazarte, y mantenerte hidratada es uno de esos hábitos saludables que pueden marcar la diferencia. La deshidratación puede provocar un recuento bajo de espermatozoides, así como una disminución de la salud de los óvulos, por lo que no solo es importante que tú te mantengas hidratada, sino también tu pareja o el donante. La hidratación también influye en la regulación hormonal, que es clave para la fertilidad, y en la producción de moco cervical.
La hidratación no tiene por qué provenir únicamente del agua, si no te gusta el sabor del agua sola. Puedes probar a añadir sabor al agua con un chorrito de limón u otras frutas, lo que puede hacer que tu hidratación sea mucho más sabrosa. Muchas frutas y verduras crudas también son ricas en agua, por lo que añadir una mayor variedad de frutas y verduras a tu dieta también puede ayudarte a dar un paso adelante a la hora de potenciar tu fertilidad a través de la nutrición.