Two kids sit at the kitchen table, making cookies. A parent stands next to them smiling with a cookie baking sheet.

La comida y los días festivos: un método triunfador

Los días festivos plantean retos únicos a la hora de comer: comer alimentos diferentes en casas diferentes, quizá con más gente a la mesa. No es de extrañar que te enfrentes a dificultades a la hora de asegurarte de que tu pequeñín come bien durante esta época. He aquí cómo animarle a escuchar sus propias señales de hambre/saciedad y disfrutar de las comidas durante las festividades. 

Comida para niños en días festivos: piensa en el panorama general

Las festividades son un momento especial para crear recuerdos y fortalecer las relaciones, a la vez que nos divertimos. La comida es el centro de muchas tradiciones y celebraciones. Forma parte de tu cultura familiar, y los olores y sabores pueden traerte recuerdos de años pasados. Son anclajes importantes que los hijos desarrollarán a lo largo de los años. 

Ayudarle a escuchar las señales de su cuerpo durante estas reuniones le preparará para una vida de éxito, no solo eligiendo los alimentos que come y en qué cantidad, sino también prestando atención a cómo se siente y a lo que le surge en la mesa durante las festividades. Además, si le ayudas a ser feliz en la mesa, tendrás tiempo y espacio para disfrutar de la comida con los demás adultos.

Preparación para la reunión 

Si sabes que le cuesta sentarse a comer cuando sus primos están cerca, puede ayudarle ir a la reunión después de un descanso. Dependiendo de su edad, puede ser útil permitirle dormir un poco antes de entrar en un entorno más caótico. 

Otra preocupación habitual es que no les gusten los chiles rellenos de la tía Julia. Puede ser muy útil presentar los alimentos conocidos junto con los nuevos. Déjale que explore y pruebe cosas nuevas mientras tiene en su plato la seguridad de los alimentos que sabe que le gustan. Si pueden ayudarte a ti o a otros miembros de la familia a preparar la comida en la cocina, puede ser un recuerdo positivo y duradero, ¡e incluso animarles a probar algo nuevo!

Intenta desprenderte de tu propia carga emocional en torno a la comida

Si alguna vez has luchado con tu relación con la comida o con tu cuerpo, haz todo lo posible por cuidarte también durante este tiempo. Y si necesitas un poco más de apoyo, acude a tu proveedor de cuidados de la salud para ver si hay alguien con quien puedan recomendarte que hables. 

Tendemos a imponer a nuestros hijos nuestros propios pensamientos dañinos sobre la comida. Al cuestionar nuestras creencias sobre la comida, podemos protegerles de nuestras propias connotaciones negativas.

En general, los niños tienden a autorregularse bien: comen cuando tienen hambre y dejan de hacerlo cuando están saciados. Dejando que controlen lo que comen y en qué cantidad, aprenden a desarrollar sus instintos y a formar buenos hábitos.

Controla los comentarios externos

Las festividades sacan lo mejor de muchos de nosotros. Para algunos, sin embargo, puede hacer aflorar una gran ansiedad por la comida, que puede manifestarse en forma de comentarios invasivos y sentenciosos sobre lo que tú y/o tus hijos comen. No solo son ofensivos y poco útiles, sino que las investigaciones han demostrado (enlace en inglés) que las conversaciones negativas sobre el cuerpo y la dieta aumentan el riesgo de que los niños aumenten de peso de forma poco saludable y desarrollen trastornos alimentarios. 

Responder de manera directa a los comentarios de los miembros de la familia es una forma importante de enseñarles a establecer límites saludables y a acallar los comentarios negativos sobre el cuerpo y la comida. Está bien decir, por ejemplo: «No vigilamos la comida y estamos enseñándole a escuchar su cuerpo» o «No hacemos comentarios sobre lo que comen los demás en nuestra casa, por favor, ya no lo hagan más hoy». Si prevés que algún miembro de la familia le hará comentarios que no le ayudarán (sobre el aspecto de su físico o sobre lo que come), puede ser útil abordar estas cuestiones antes de tu llegada. Un mensaje de texto rápido puede fomentar acciones de apoyo por parte de la familia y marcar la pauta de lo que tú esperas.

Céntrate en la alegría

Como padres, queremos que las festividades sean un momento cálido y especial para pasar juntos y recordar toda la vida. Las reuniones y comidas familiares crean tradiciones, recetas, juegos y risas que nuestros hijos nunca olvidarán, e incluso pueden transmitir a la siguiente generación. La alegría contagiosa de celebrar y comer puede ser un resultado positivo de esta temporada para toda la familia.

Revisado por el equipo clínico de Ovia Health


Fuentes

Get the Ovia Parenting app
Get our app at the Apple App Store Get our app at the Apple App Store Get our app at the Google Play Store Get our app at the Google Play Store